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lunes, 3 de octubre de 2011
Regreso el Unicornio a Sonora
Regresé al estado de Sonora para participar en el festival de fotoseptiembre 2011, esta vez, con dos talleres y una exposición de mi serie “Miedos” en la casa de cultura de Guaymas.
En esta ocasión impartí un taller para niños En busca del Unicornio Perdido y uno de cámara Holga en su versión nocturna.
Descubrí que trabajar con los niños despierta mi mente y mi imaginación, compartí mis conocimientos desde la mirada infantil y lúdica. Me convertí en infante y por un momentos junto con mis niños busque al unicornio.
Dentro de las actividades del taller construyeron su propia cámara estenopeica, recortaron unicornios, conocieron a Carlos Jurado y sus imágenes, así como hicieron coronas de princesas y reyes, encontraron la magia del caleidoskopio y terminaron en hacer un álbum fotográfico.
Revelaron e imprimieron sus propias fotografías y al final del taller me insistían –por qué se termina tan pronto el taller- a la vez que y con alegría me gritaban cuando veían sus imágenes –¡hemos encontrado al unicornio!-
Lo único que me restaba decir era que regresaría y seguiríamos su búsqueda, pero estaba infinitamente feliz y agradecida por alegría y complicidad.
El organizar un taller de esta naturaleza implicó, la ayuda y enseñanzas de muchas personas como Patricia Priego y Anina Salazar. La confianza del Instituto Sonorese de Cultura, principalmente de Ignacio Castillo y la colaboración de todo su equipo de trabajo.
De todas mis visitas que he hecho en distintos lugares del interior de la República, el estado de Sonora ha sido el más entrañable y querido. Regresaría las veces que fueran pues nunca olvidaré que por un momento encontré en esas tierras a mi Unicornio.
lunes, 6 de junio de 2011
El laboratorio de blanco y negro de Photo Linterna Mágica

Algunas veces creo que debería de eliminar mi laboratorio de blanco y negro, me siento rara que me pregunten por químicos y cuestiones de impresión.
Sí he llegado a pensar en eliminar el laboratorio porque mi percepción es que la gente esta interesada más en la fotografía digital que en los procesos análogos,
¿A quién le puede interesar en pasar un par de horas en imprimir una solo fotografía? ¿En saber las diferencias de los tipos de reveladores entre un D-76 y un HC-110? ¿o la diferencia entre un papel de fibra y de uno de resina?
Durante algunos años me dediqué a imprimir ajeno, a coleccionistas, museos y galerías o aquellos que lo solicitarán, así logre volverme en una experta, logré imprimir mis imágenes con el tono y calidad que yo deseaba, me sentía única al imprimir mi trabajo, pues nadie lo podía hacer como yo quería.
Con el tiempo me entere que algunos colegas estaban desapareciendo su laboratorio y que conforme pasará el tiempo seríamos muy pocos los que hacemos impresión fina.
Mi proyecto no es por una cuestión de conservación o de reliquia, en mi caso, me interesa conservarlo por mi trabajo personal y porque muchos de mis proyectos me vínculo con la historia de la fotografía y por lo tanto considero importante hacer hincapié en los acabados de las imágenes, tienen que parecer antiguas.
Ahora, realizo colodión húmedo, no dejo de maravillarme y asombrarme ante estas técnicas antiguas, llenas de magia e imaginación. Tal vez por eso me siguen buscando para aprender a revelar e imprimir, justo hoy en la tarde me hablo un señor preguntando si aquí, en el taller, revelamos todavía de manera “antigüita” tal vez sigo siendo única y no me he dado cuenta de eso.
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