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lunes, 21 de julio de 2014

La Memoria revelada


La memoria revelada
El surgimiento de la fotografía arqueológica
Claude Désiré Charnay

A finales del siglo XIX, Charnay visitó México en tres ocasiones, recorriendo sitios arqueológicos con el fin de fotografiarlos, sin embargo para esa época la técnica fotográfica era difícil,  grandes placas de vidrio emulsionadas con colodión y expuestas todavía húmedas para ser reveladas en un cuarto oscuro que el mismo Charney improvisó con una tienda cerca de las Ruinas donde se instaló.

¿Se imaginan tomar  fotografía en esa época?, las ruinas no eran accesibles, largos viajes en tren, barco y a caballo junto con  la preparación de colodión desde su fabricación una combinación explosiva de algodón, pólvora y éter eso sin contar que en algunas ocasiones como cuenta en su diario de viaje  su equipaje se perdía o sus mismas placas de vidrio en el trayecto llegaban rotas.
Una vez que obtenía sus placas estas eran impresas en papel albúminado.
La albúmina   consiste en una hoja de papel recubierto con varias capas de  clara de huevo  saldas con cloruro de amonio y sensibilizadas con nitrato  de plata, para este proceso se necesitaba el negativo de vidrio que era expuesto al sol.

En la exposición se puede ver una de sus grandes impresiones de 16 x 20 pulgadas imagen del palacio del Gobernador en Mitla, Oaxaca del año de 1859, impresa en albúmina.

Además de 67 albúminas de la colección del Fomento Cultural Grupo Salinas que se muestran por primera vez, bajo una curaduría de Eduardo Matos Moctezuma la exposición es un recorrido a aquellos años de los fotógrafos viajeros del siglo XIX.

La arqueología como punto principal en combinación con la fotografía, una batalla contra el tiempo y una memoria revelada que me inspiró y alentó a seguir trabajando con el colodión y tener una paciencia infinita a la albúmina.

No dejen de visitarla, ampliamente recomendada hasta el 27 de julio en el Antiguo Colegio de San Idelfonso. Justo Sierra 16

Hasta la próxima entrega




miércoles, 2 de julio de 2014

FARCA 1er fesival de arte contemporáneo

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La semana pasada fui invitada a dar un taller dentro de las actividades  del  1er festival de Arte Contemporáneo realizado en Acapulco, Guerrero. Organizado por Luis Arturo Aguirre, Gerardo León,  Jorge Alfaro y con el apoyo de instituciones como el Ayuntamiento de Acapulco, Conaculta y el Fonca entre otras, ofrecieron diversas actividades como  talleres, conferencias y exposiciones.

 El público artístico acapulqueño  enriqueció  sus   practicas artísticas y  creativas tal como lo manifestaron  sus mismos organizadores:  “hay una necesidad de profesionalizar a los creadores locales con propuestas que puedan establecer diálogos de formación y análisis del Arte Contemporáneo”, (sic)

Un cartel con la imagen del  emblemático taxi del puerto de Acapulco y el Fuerte de San Diego como sede junto con  una excelente organización dieron paso a  conferencias como la de Edgardo Ganado Kim o la exposición de Adam Wiseman permitieron a los creadores locales conocer más de cerca  nuevas formas de producción contemporánea.

Mi contribución dentro del festival fue  mi taller “Procesos creativos para generar proyectos fotográficos”Esta vez, decidí  hacer unos pequeños cambios y concretar ideas más claras y precisas de cómo crear un proyecto.

A partir de mi experiencia, comprendí que  establezco relaciones y conecciones para generar ideas y como lo expresé en clase, si no lo veo, no me acuerdo.

Así que me la paso pegando y anotando todas las ideas que vienen a mi cabeza.  La pared de mi estudio se convierte en un gran laboratorio de frases e imágenes,  dentro de mi caos,  tengo que poner orden y pequeñas metas.
Compartí mi forma de trabajo, pero con una metodología sencilla y divertiva, armamos un mapa mental creativo, dando paso a preguntas y respuestas, ordenamos ideas, bocetos y sobre todo fuentes de inspiración.

Ya estando en Acapulco, sucedieron muchas cosas que ya iré contando en las próximas entregas.

Mi taller gustó mucho y yo fui la más feliz, pues disfrute las actividades del festival, además del sol, la arena y el mar.

Qué bonito es Acapulco y espero regresar pronto
                                                                                                           
Nos vemos en la próxima entrega


                                 Conferencia de Edgardo Ganados Kim realizada en el Fuerte de San Diego


                        
                         Mapas mentales creativos para ordenar y generar ideas para proyectos fotográficos




                               Los participantes del taller junto con Cannon Bernáldez y Luis Arturo Aguirre







domingo, 15 de junio de 2014

EL teatro de papel y en busca del Unicornio Perdido


La semana pasada  asistí al 3er festival internacional de teatro de papel. La experiencia fue única y maravillosa. La historia comenzó hace mucho tiempo, más omenos   desde que empecé con  mis talleres de teatro de sombras para niños.  
Busqué por todos lados  espectáculos  parecidos al siglo XIX,  llegue después de horas en Internet  al perfil del Facebook de Alejandro Benítez director de  la compañía  Facto Teatro y un gran promotor de Teatro de papel en México.
El Teatro de papel debe sus orígenes en la época victoriana, aquellas grandes representaciones, fondos, actores y vestuario fueron reproducidos en miniatura y en papel  para ser llevados a casa como parte de un recuerdo y del entretenimiento cotidiano de aquella época.
Con un afán de aprender más sobre la técnica, fisgoneé en su perfil y fotos, para darme cuenta que impartía cursos y talleres. El cuál una vez que lo contacté me inscribí en el mes de marzo en su taller.  
Mi cuento “En busca del Unicornio  perdido” paso a dar un giro inesperado, pues de comenzar con precarios dibujos y una historia que no tenía  ni pies ni cabeza. Los personajes tuvieron cuerpo y vida. Con paisajes y fondos pintados y dibujados con mis pocos conocimientos pero con mi  gran corazón.
El día de la presentación  final del taller, una maleta fue mi escenario y mis amigos me acompañaron, Romualdo, Rosa Blanca y Rosa Azul, así como el hombre bala y las señoritas cebras.
Al conocer a Alejandro también conocí sobre el Tercer festival y decidida a vivir la experiencia, asistí a casi todas las presentaciones.
Con una estupenda organización, sedes como la Biblioteca de la Ciudad de México, Biblioteca Vasconcelos, el Foro a poco no entre otras acogieron este maravilloso mundo de imaginación y fantasía.
Compañias como Volpinex  de Francia con su presentación multimedia de la divertida  y única Bella durmiente del bosque, versión burda primavera-verano 1979 o la erótica  y ecxitante Ensueño Romano de la compañía Little blue moon de theatre de Estados Unidos, Duraznos color de Duraznos de Teatro Facto con una coproducción México-Alemania hicieron un deleite imaginativo en cada presentación.
Este encuentro me inspiró  para seguir trabajando con mi historia y espero muy pronto poder compartirla y hacer muchas presentaciones de mi cuento.
Hasta la próxima entrega.









domingo, 4 de mayo de 2014

Día internacional de la fotografía estenopeica

 La fotografía estenopeica es una técnica que consiste en una caja oscura con un pequeño orificio en que al entrar los rayos de luz forman una imagen invertida. 
Este es el principio básico de la fotografía. Como cada año se celebra en el último domingo del mes de abril el día internacional de la fotografía estenopeica. Photo Linterna Mágica participó en esta celebración mediante un taller llamado En busca del unicornio perdido en honor al fotógrafo Carlos Jurado. 
 Este año como en otras ocasiones el entusiasmo de los participantes fue muy especial ya que realizaron durante 3 horas muchas imágenes estenopeicas. El procedimiento consistía en que se les entregaba una cámara estenopeica lista para usarse, esta caja contenía en su interior papel fotográfico sensible a la luz. A los participantes se les daba instrucciones de como usar esta cámara para después salir a la calle a buscar sus propias imágenes e ir tras el unicornio.
Una vez que estos regresaban se les invitaba a pasar al laboratorio de blanco y negro de Photo Linterna Mágica, donde al momento de apagar las luces esas imágenes tomaban forma en las bandejas de revelado. El papel se transformaba en magia: siluetas y fantasía. Al terminar la experiencia las fotografías se subían al la página oficial del Pinholeday para formar parte de la celebración a nivel internacional.
Quiero agradecer de manera especial a los integrantes del proyecto: Luis Ruíz, Gamaliel Morales, Izti Morales, Adán Nandayapa, Hiroky Nakaya, Seiko Yamamoto, Mayra Cruz,  Yoalli Hernández y Lorenzo Rocha director de Oficina de Arte,  sin los cuales no hubiera sido posible encontrar el unicornio. Para aquellos que desean participar nos veremos pronto, pues esta búsqueda continúa. Más talleres estenopeicos, cámaras y proyectos. 
Si desean saber más de esta búsqueda visten 
  
http://www.pinholeday.org/gallery/2014/index.php?formType=list&f_action=refresh&Country=&Province=&City=&groupname=UnicornioPerdido%3AMexicoCity&searchStr= 

Nos vemos hasta la próxima entrega



 Foto: Yoalli Hernández, resultado del taller de construcción de cámaras estenopeicas en Photo Linterna Mágica 2014 

jueves, 30 de enero de 2014

¿Quién no ha pensado que su madre puede ser una araña?

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Hace un par de semanas fui invitada por parte del Palacio  de Bellas Artes a hacer un recorrido y visita a la exposición temporal Petite Maman de la artista francesa Louise Bourgeois. Días antes me preraré lo más que pude, deseaba compartir con los asistentes una visión lúdica y fotográfica.
Cada material de su obra significa, como la tela, los vestidos, el metal y los huesos, demuestra un universo  de abandono, traición y violencia. Un diario intenso de una arquitectura dolorosa.
La explanada del Palacio, nos recibe una gran araña de acero con  más de 10 toneladas, una representación simbólica  de su madre. Desde nuestra  propia experiencia personal nos conectamos con el estilo y el trabajo de Louise Bourgeois.
Mi interés fue que el espectador no solo se reconociera  en  la obra,  sino que también fuera un cómplice que descubre desde la mirada  su   propio universo creativo.
La experiencia  se enriquece con la memoria,  lo que somos, los  lugares donde crecimos,  de nuestra madre, padre y familia. Lo que vemos y consumimos,  nos va formando. Cada uno de nosotros selecciona, clasifica y ordena su mundo de acuerdo a  su personalidad. Vemos lo que queremos ver, escuchamos lo que queremos escuchar, nuestro orden visual es también un orden mental.
¿Cómo podemos descubrir quienes  somos y qué sentimos? Cada momento de nuestra vida es un instante de creación, lejos de imaginarnos como grandes artistas, necesitamos crear a partir de nuestra cotidianidad. Todos somos creativos, lúdicos e imaginativos.
A partir de materiales  que proporcioné como cuadros de   transparencias, lápiz y papel. Invité al visitante que me acompaño    a encuadrar y escribir lo que sentía y le llamaba la atención.  
La  obra de Luis  Bourgeois  es descubrirse  desde las entrañas, lo que realmente somos. En este  recorrido insistí mucho en escribir, en observarse. ¿Qué es lo que seleccionas en un cuadro y para qué?
Creo en el poder de la palabra, hay que regresar a esas notas para encontrar las respuestas de nosotros mismos.  
El arte permite transmutar nuestros más perversos  sentimientos, ante la pregunta   ¿quién no ha pensado que su madre puede ser una araña?, hubo pocas respuestas por parte de mis acompañantes, solo algunos levantamos la mano.
Fue  una experiencia única y diferente de la cual aprendí mucho del trabajo de esta artista pero sobre todo aprendí de mi.
Nos vemos hasta la próxima entrega.










martes, 31 de diciembre de 2013

Breve historia de amor de un caballito de feria


La historia es la siguiente: veinte años atrás, tenía 19 años, era joven e idealista. Creía en cambiar el mundo, pero primero tenía que entender mi vida. Fue  uno de los periodos más difíciles, mi padre había enloquecido al extremo y era violento. Además no sabía que hacer con mi vida, fui rechazada en todas las escuelas en donde apliqué para ingresar a la universidad. Pero como nada  ocurre por casualidad encontré un lugar para refugiarme, un grupo de teatro en una casa de cultura al sur de la Ciudad.
Una vez que ingrese al taller de teatro, todo cambio, fueron uno de los mejores años de mi vida, ahí me olvidé de  todos mis problemas, jugaba a que podía ser otra persona.
Ahí fue donde lo conocí, él tenía 23 años, era atractivo, con una personalidad enigmática y encantadora. Era el líder del grupo. Durante ese año tuve mis primeros acercamientos el arte,  con el resto de mis amigos de teatro íbamos a  museos e inauguraciones,  obras de teatro y conciertos e interminables visitas a cafés y bares. En esa época la mayor parte de la actividad cultural se desarrollaba en la zona sur para mi el trayecto era un tour interminable e intrépido. Ese periodo significo una época de cambios, empecé a tomar decisiones sobre lo que quería hacer y comencé con mi primera cámara réflex a fotografiar lo que creía que podría funcionar como una buena imagen.
Él era un tipo divertido, cortés  e inteligente, me encantaba su forma de ser,  lo último que recuerdo fue un viaje que hicimos todos juntos a la playa de Zipolite. Fue el primer viaje que realizaba  sola que hice con mis amigos,  me divertí  tanto que lo recuerdo como si fuera ayer.
A los pocos meses fui aceptada en la escuela de Periodismo Carlos Septién García, deje al grupo y regresé a estudiar. Cada quien tomo su camino.
Se acercaba una década más de mi vida, cuando recibí una llamada de invitación a dar un taller y una charla en San Luis Potosí.
Era  un martes, después de clase, debía de ir a la sala del Museo Federico Silva, donde  ofrecería una ponencia sobre mi proceso creativo y mi trabajo fotográfico.
Al finalizar la charla mi sorpresa fue muy grande, entre los asistentes estaba él, lo reconocí después de tanto tiempo.  Él se me acercó y entonces fue  uno de los encuentros más maravillosos que he tenido. Nuestro encuentro fue un abrazo lleno de emoción y alegría. Teníamos tanto que platicar decidimos ir a tomar algo y ponernos al corriente.
Esa noche fue mágica, estaba  feliz de volverlo  a ver, era él.  No  lo podía  creer. Tomamos una cerveza y mezcal en la cantina El progreso, platicamos y reímos como nunca, al final me llevo a mi hotel, nos besamos por un rato y quedamos de vernos al día siguiente.  
Lo que sucedió después fue la idílica historia de amor y durante tres días puedo decir que fue la luna de miel.
Sus palabras siempre eran las que yo quería escuchar: -Tendríamos una historia-, -Estaremos juntos-, -Quiero una relación y formar una familia-
El recuerdo era tan vigente, que me deje envolver como si fuera ayer.
Tres semanas después lo recibí en mi casa, creía que íbamos a convivir lo suficiente para reforzar la relación que teníamos. Sin embargo poco a poco se mostró tal cual es.
En algunas ocasiones no entendía porque me decía con insistencia  frases tales como: -Mis amigas de tu edad, están desesperadas,  son egoístas al final, no entienden que para entrar en una relación deben de dejar de mirarse ellas-
-Me he salvado de mis antiguas novias, siguen igual, además todas se han querido casar conmigo-
Me dí cuenta poco a poco como se estaba alejando de mi, pero nunca estuvo cerca, solo fue una simulación.
Entonces comenzó  su extraño comportamiento, primero empezó a mentir y cuando le llegaba a preguntar porque lo hacía,  inmediatamente reaccionada de modo defensivo y cambiaba  la historia de lo sucedido.
Lejos de un amor y de sentir mariposas en el estomago, me encontraba angustiada y confundida. ¿Quién era realmente la persona con la que deseaba estar?.
 Empecé a cuestionarlo y a cuestionarme.  Él me argumentaba hasta el cansancio que podíamos estar juntos,  creía en ello, coincidíamos en muchos puntos de  creación.
Así y bajo la premisa de hacer proyectos juntos lo invité a dar un taller conmigo. En dicho taller se ganaría un porcentaje considerable. En un principio no fue lo que yo esperaba, pero poco a poco fue tomando mi ritmo y logramos sacar los talleres juntos. Sin embargo,  cualquier error que yo tuviera era objeto de reclamación.  Me cuestionaba  cosas que ni siquiera habían pasado por mi cabeza. “Me hablaba de Arte social, el arte para todos”
-Solo hablas de ti, solo piensas en ti, eres una egoísta-
Quizá este afán de  querer comprenderlo  todo. Como en mis fotografías me gusta armar  un complejo rompecabezas, la circunstancias me van colocando las piezas y  solo trato de unirlas, darle sentido y significado a cada evento que me sucede.
Sin embargo hay cosas que no se pueden negociar en ninguna relación, en nuestro último encuentro me llego a empujar y amenazar, a lo que le dije –Ten cuidado con lo que haces, soy una mujer capaz de defenderme por mi misma-
¿Cuándo cambio?, ¿Qué fue lo que paso? No tenía ni la menor idea, en un principio parecía sincero y generoso. Se volvió mezquino, grosero, manipulador y  violento.
Y entonces el Unicornio cambio, poco a poco su cuerno fue desapareciendo.
Creí que  lo había encontrado,  esta vez solo me confundí, solo era un simple caballito de feria.
Queridos amigos gracias por acompañarme en mis aventuras e historias, prometo compartir más. Les  deseo un muy feliz año 2014!!!





miércoles, 9 de octubre de 2013

Mi encuentro con Antonie D´Agata

 
Eran casi las dos de la mañana, no dejaba de pensar en el encuentro que una noche antes había tenido con Antonie D´Agata.
Afuera alcanzaba a escuchar la música de la fiesta que se celebraba en el Colegio de las Vizcaínas.  A mi lado dormía una de mis pequeñas modelos, mi sobrina. Deseaba hacer una sesión fotográfica con ella, pero  en mi cabeza circulaban las imágenes que quería realizar junto con los comentarios que me había hecho Antonie respecto a mi último  trabajo. No podía dormir.
Habían pasado algunos  años después de que nos conocimos. En esa ocasión participe en su taller que dio por el año 2004 en el Centro de la Imagen,  yo estaba realizando dos de mis primeros proyectos fotográficos: A vuestras  mercedes  y Diario.
De vez en cuando nos escribíamos vía correo electrónico, con el tiempo  le fui perdiendo la pista y en los últimos años ya no sabía  nada de él.
Al final de su conferencia realizada la semana pasada,  fui a saludarlo, tenía  un poco de temor de que no se acordará de mí. Fue una sorpresa que no me haya  reconocido, cuando le dije mi nombre, se asusto, dio un paso para atrás y después me abrazo efusivamente.
Quedamos de vernos e intercambiamos números de teléfono.  Nos vimos el día siguiente en su hotel.
Lleve mi computadora con   todo mi trabajo digitalizado  y algunas impresiones, él quería ver todo lo que había hecho en estos años.
Con su cálida voz  y sus comentarios certeros me confrontó.  Me hizo ver quien estaba detrás de las imágenes.
 -¿Por que relacionar fotografías tipo siglo XIX y la violencia?- me preguntó
Mi respuesta fue la más incoherente que he dado –porque me gusta-
-Eso no es suficiente- expresó
Entonces me quede pensando por un par de minutos, había olvidado el por qué mi atracción ante esas imágenes.
-En esa época crearon un imaginario visual, algo que no existía, las poses, la ropa, los fondos, la autorrepersentación; era como debían verse y fotografiarse- le dije.
A lo cual me respondió-estás creando un imaginario visual inspirado por la violencia-
Me quede asombrada, no lo había reflexionado de esa manera, mis imágenes  me obsesionan al igual que los temas, creía que entre más complejo fuera mi proceso sería mejor. Es así como he estado operando, pero al final algo no  sincronizaba.
Me dijo que mi proceso creativo era vertical, pero debería ser horizontal, recordé a la poeta Silvia Plath, todo fluye de manera vertical, pero dejo de mirar mi horizontalidad.

Me sugirió que fuera más sencilla  en la elaboración de las puestas en escena.  Y me dije: esta soy yo, quien arma maquetas, compra juguetes antiguos  y juntar fotos raras y de miedo. La que no deja de mirar la nota roja y estremecerse con las noticias violentas.
Esa eres tú, expresó. Al despedirme me regaló unos chocolates, nos volveremos a ver el año que entra.

Esa noche resolví una imagen que llevaba mucho tiempo trabajando, fue más sencillo y sin dejar de hacer lo que me gusta.