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domingo, 14 de julio de 2013

A seis meses en Oficina de Arte


Tengo seis meses en el Proyecto de Oficina de Arte, coordinado por el Arquitecto Lorenzo Rocha, 
una iniciativa para que artistas tengan su estudio y espacio para la creación de sus proyectos artísticos  en el Centro de la Ciudad de México.  
Mi historia es la siguiente: En los últimos años  había estado sola produciendo en  mi taller-casa,  sin darme cuenta poco a poco me convertí  en una ermitaña.
De alguna manera mi taller tenía que vivir de algo. Había que pagar la renta, así que comencé a dar cursos y talleres. Photo Linterna Mágica fue tomando forma y nombre.
Desde mi computadora y con ayuda de algunos exalumnos y amigos, empezó a crecer mi proyecto.
Tres años más tarde y por motivos ajenos, tuve que dejar mi taller-casa. Decidí darme un tiempo e ir a vivir a  Los Angeles. Embodegué mis cosas en casa de mi madre y me fui.
Cuando regresé decidí moverme al Centro de la Ciudad. Por algunos meses no tuve suerte,  no encontraba un lugar donde poder instalar mi espacio de trabajo, estaba desesperada y necesitaba producir.
En el mes de diciembre del 2012, recibí un correo donde se me invitaba a participar por medio de una convocatoria en el Proyecto Oficina de Arte, sin pensarlo hice una cita con Lorenzo.
Apliqué a la iniciativa y para mi fortuna quede. Me gustaba la idea, aunque por mucho tiempo había vivido en mi taller, había llegado el momento de separarnos.
Oficina de Arte se encuentra en la calle de Correo Mayor, mi deseo se había cumplido, estaba feliz.
Mis vecinos siempre fueron cálidos y amistosos, me sentía rara, era la primera vez que no estaba sola.
Photo Linterna Mágica se instaló y pronto comencé a dar cursos y talleres. Tenía tanto estímulo visual. En las calles de Correo Mayor, la Merced y el Mercado de Sonora eran lugares obligados a visitar para mis escenografías y puestas  en escena. Todo al alcance de mi mano.
Poco a poco fui conociendo el trabajo de mis compañeros,  me inspiraron además de que creció un compañerismo que no había experimentado. Con el tiempo deje de ser  una ermitaña.
Meses más tarde encontré un departamento para  vivir  cerca de mi taller-estudio. Mi producción fue creciendo así como  mi amistad con mis compañeros.
Cada uno fue alimentando mi alma y corazón: Ana con su increíble humor negro y sus hermosos paisajes, Ricardo con su forma inigualable de ser y sus implecables dibujos, Jessica siempre con su enorme sonrisa y sus sobresalientes intervenciones en el espacio, Danyra y sus bordados lúdicos y divertidos , el introvertido de Daniel y su magnificas esculturas y por último, Jesús que junto con José María Velasco reinterpreta su obra de una manera única.
Mi taller-estudio se ha convertido en un oasis para mi creación, estoy tan contenta de estar en este proyecto, pero sobre todo de tener unos compañero únicos. Ha sido una gran experiencia y espero estar por mucho tiempo.
Nos vemos en la próxima entrega




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